¿Qué se dice cuando no puedes hablar? ¿Qué palabras escoger cuando sólo puedes pasar desapercibida? ¿Hacia dónde mirar en ese momento, el momento en el que clavas tus pupilas en las mías y yo únicamente puedo desviar la mirada? Porque no soy capaz, no puedo coordinar mi respiración con tu mirada, y mucho menos mis palabras.
Más estoy aquí, cada día, cada hora, cada segundo... a tu lado, y observo cada gesto de tu rostro, y siento cada escalofrío que recorre tu cuerpo como si fuera el mío propio. Pero otra vez no soy capaz, no puedo dejar de hacerlo porque tú eres, al mismo tiempo, mi castigo y mi razón para vivir. Tú, que no lo entiendes, que no entiendes nada.
Y yo, que me levanto cada día para rozar tu mano sin que te des cuenta, para respirar tu aire contaminado, estoy aquí. Estoy aquí pensando qué decir cuando no puedo decir nada, pensando qué sentir cuando me prohíbo cada mañana sentir algo. Nunca me había sentido tan absurda, tan impotente, tan incomprendida por mí misma; porque yo tampoco lo entiendo. No entiendo nada.