Aquella chica con la que me tiro tardes enteras hablando, jugando, haciendo tonterías…
Aquella chica que marcó mi vida, que me ayudó a levantarme, que me ayudó a olvidarme de aquella persona, que me enseñó a valorar las cosas, que me enseñó a respetar, que me enseñó a recordar…Aquella chica cuyo nombre es especial y por eso no os lo voy a mencionar: simpática, alegre, amable, cariñosa…. ¿Todas esas cosas te ayudó y te enseñó ella? Sí todas esas cosas me enseñó y en todas esas cosas me ayudó pero todavía hay más ¿Más? Si también me enseñó lo dura que es la vida, me enseñó que hay que ganarse las cosas, me enseñó que en la vida pasan cosas que no quieres que pasen y ante todo una sonrisa bien grande, me ayudó a progresar en mi vida, me ayudó a quitar una piedra de mi camino…¿Ella es simpática, alegre, amable, cariñosa…? Sí, pero como siempre todavía hay más ¿Más? Ese tipo de personas que te alegras de verla, que te alegras de estar con ella, ese tipo de personas que cuando estás triste te saca una sonrisa bien grande, ese tipo de personas que se dejan ayudar, que se dejan aconsejar… Con esta chica os prometo que recorreré mundo, que seremos leyenda, que nos recordarán, que se sentirán a gusto con nosotras, que nos echarán de menos transcurridos días, meses o años, siempre será mi “aquella chica que hace mundo”.
